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Esta de aquí es mi versión personal de un plato que me sirvieron no hace mucho en un restaurante con vistas al mar. La verdad es que no recuerdo si llevaba alguna otra cosa… y la salsa de acompañamiento ha generado un intenso debate entre todos los que han probado el plato original y este (que si era salsa de soja, que si salsa de soja y miel, que si miel…)…  En lo que no cabe duda es en que es un plato muy fácil y rápido. ¡Se tarda mucho más en explicarlo que en hacerlo!

Ingredientes:

  • 1 calabacín
  • 2 zanahorias
  • 1 diente de ajo
  • 250 gramos de cus-cús
  • Puñadito de piñones
  • Puñadito de pasas moscatel
  • Miel de caña para decorar (imprenscindible tener a mano siempre un botecito de esta deliciosas miel)
  • Una cucharada de aceite de oliva
  • Pizquita de mantequilla (como para untar una rebanada de pan de molde)
  • Acete de oliva
  • Sal

Instrucciones

Haz rodajitas con el diente de ajo y sofríelo. Cuando esté un poco dorado (no mucho), añade la zanahoria, previamente hecha cuadraditos. Déjalo unos 5 minutos a fuego medio y añade el calabacín en tiritas pequeñas. Retira el ajo para que no se dore demasiado y amargue. Sofríe hasta que el calabacín esté blando (unos 3 o 4 minutos). Resérvalo.

Aparte, calienta 250 ml de agua con un poquito de aceite y sal. Cuando empiece a hervir, retíralo del fuego y espera un minuto. Ahora el agua tiene la temperatura perfecta para hacer el cus-cús. Echa 250 gramos de cus-cús (recuerda, siempre la misma cantidad de agua que de cus-cús) y muévelo un poquito con un tenedor para que el agua cubra todo. Déjalo reposar hasta que el cus-cús se hinche (un minuto). Cuando ya haya absorbido el agua, vuelve a ponerlo a fuego lento y añade la mantequilla. Con un tenedor, asegúrate de que los granos de cus-cús no quedan apelmazados. Pasa el cuscús a una ensaladera grande y añade la mezcla de verduras, las pasas y los piñones. Rectifica la sal si hace falta y sírvelo con miel de caña (esta miel le da un punto increíble al plato).

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Esta receta la he encontrado en un estupendo blog de cocina que lleva unos cuantos meses en marcha: http://blogs.elpais.com/el-comidista/Si podéis, dedicadle un par de minutos (o de horas) porque merece la pena.

Hacer este plato no puede ser más sencillo. ¡Y en cinco minutos! Atentos:

Ingredientes:

  • 1 calabacín
  • 1 diente de ajo
  • 1 guindilla
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Queso rallado
  • Aceite de oliva

Instrucciones:

Pon abundante agua a cocer con algo de sal. Mientras se calienta, corta el calabacín en tiras finitas. Cuando el agua este hirviendo, echa las tiritas de calabacín y déjalas cocer un par de minutos (o hasta que estén blanditas). Corta un diente de ajo en rodajitas y sofríelo con una guindilla en una sartén con algo de aceite de oliva. Añade las tiras de calabacines cocidos y salpimiéntalo. Después de un minuto, ponle algo de queso rallado por encima y ¡listo!

Aquí tenemos una de mis guarniciones favoritas de todos los tiempos. No hay palabras para describir el delicioso sabor de este plato. Además, es rápido, sencillo y solo necesita unas pocas especias de esas que todos tenemos en casas y a las que no hacemos caso. Si no habéis tenido ocasión de probar este plato, dadle una oportunidad. No os vais a arrepentir.

Ingredientes:

  • 250 gramos de arroz basmati (yo lo compro al por mayor en una tienda de especias).
  • 100 gramos de anacardos
  • Media cebolla
  • 1 cucharadita de mantequilla
  • 1 sobrecito de azafrán molido
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1 cucharadita de canela molida
  • 1 cucharadita de sal
  • Media cucharadita de pimienta negra (un par de giros de pimentero)
  • Media cucharadita de pimentón dulce
  • 2 hojas de laurel (en dos cachos, que coge más sabor)
  • Media pastillita de caldo de pollo
  • Dos cucharadas de aceite de girasol

Instrucciones

En la sartén (también puedes usar wok) y a fuego medio-alto, echa un pocod e aceite de girasol y tuesta los anacardos. Resérvalos y déjalos sobre un papel de cocina para que absorba el exceso de grasa. Añade algo más de aceite de girasol y sofríe la cebolla, previamente hecha cudraditos. Cuando esté trasparente, añade la mantequilla, el comino, la canela, la sal, la pimienta, el pimentón y el laurel. Remueve y al cabo de un minutillo, añade el arroz basmati. Cuando el arroz se vea algo más trasparente (1 minutejo), añade el sobrecito de azafrán, la media pastillita de caldo de pollo y el agua. Recuerda: 2 partes y media de agua por cada parte de arroz que hayas puesto. Echa sal a tu gusto y déjalo cocer. Cuando esté sequito (este plato está mucho más rico sequito), retíralo del fuego, quita las hojas de laurel y añade los anacardos tostados. Simplemente espectacular.

Aquí tenéis mi primer intento de Pad Thai (un plato tailandés que me encanta). Para ser la primera vez que lo hago, creo que no está nada mal. Probablemente gane bastante si lo hacemos con tallarines o incluso de arroz… pero el día que me puse con esto solo tenía macarrones y pasta con forma de flor. ¿Solución? Me quedaba algo de pasta fideuá. ¿Resultado? Un Pad Thai valenciano pa chuparse los dedos.

Ingredientes:

  • 2 o 3 filetitos de pechuga de pollo
  • 150 gramos (aprox.) de gambas crudas congeladas (si las tienes frescas mejor, ¡claro que sí!)
  • 100 gramos de anacardos crudos
  • 200 gramos (aprox.) de pasta (en este caso, fideuá)
  • 1 guindilla
  • 1 ajo
  • 3 o 4 hojitas de cilantro fresco (picaditas)
  • Zumo de media lima
  • 1 cucharadita de azúcar
  • Media pastillita de caldo de pescado concentrado
  • Medio vaso de agua
  • Sal
  • Aceite de girasol

Instrucciones

Echa un poquito de aceite de girasol en un wok (se puede hacer en sartén, pero el wok se calienta más rápido y queda todo más crujientito) y tuesta un poco los anacardos. Cuando estén listos, resérvalos (sobre un papel absorbente para el exceso de grasa). Sin limpiar el wok (así va cogiendo ya olorcillo a anacardo), echa algo más de aceite de girasol (para la cocina asiática en general yo prefiero aceites con poco sabor) y añade el ajo hecho rodajitas y la guindilla. Cuando el ajo se esté empezando a dorar, añade el pollo cortado en cuadraditos pequeños. Cuando el pollo esté ya casi hecho, echa las gambas (descongélalas antes, please, y déjalas sobre papel absorbente para que no tengan exceso de agua). Cuando estén ya hechas, súmale  la pasta, el zumo de la lima (usa un colador para que no se cuelen las semillas, que a mí me da mucha rabia), la cucharadita de azúcar, la pastillita de caldo de pescado con el medio vaso de agua y la sal que te parezca bien. Déjalo que se trague el agua y ve dándole vueltas poco a poco. Se supone que tiene que quedar algo de agua, pero ya va en gustos (yo prefiero que me quede algo más seco). Añade los anacardos y el cilantro picadito. Si no quieres sorpresas desagradables, retira la guindilla. Rectifica la sal si es necesario… ¡y a la mesa!

Esta ensalada es muy jugosa y nutrtiva. Incluso, si tienes no tienes demasiada hambre, puede ir muy bien como plato único. La receta original -de mi amiga Carmen, es con pollo a la plancha, pero si no tienes pollo fresco (y no te da tiempo a ir a comprarlo), está estupenda con queso semicurado. En tres minutos, ¡un primer plato delicioso!

Ingredientes:

  • Bolsa de lechuga iceberg ya limpita
  • 1 manzana
  • Puñadito de pasas mostatel
  • 4 o 5 lonchas de queso semicurado (marca GB va bien, cualquier otra pues también)
  • Salsa césar

Instrucciones:

Esto es fácil. Hazlo todo cuadraditos, echa la salsa por encina y ¡a comer!

¡Hola a todo el mundo!

Este blog va, como su propio nombre indica, de mordisquitos sureños. Es decir, de platos cocinados en el sur de España con no demasiados medios y bastante imaginación. Digo lo de no demasiados medios porque, por ejemplo, no tengo horno  (microondas sí) por lo que ando un poquito limitada en algunas recetas (vamos, que nadie espere encontrarse aquí un pavo relleno o una pata de cordero al horno).

Sin embargo, supongo que habrá mucha gente en mi misma situación  (esto es, de alquiler) y me parece que es una buena idea colgar recetas que se pueden hacer con medios, ejem, “limitados”.

Otro factor importante es que no todos los días (cosas del trabajo) puedo ir al súper y que, cuando voy, solo tengo tiempo de ir al súper de enfrente de mi casa (o sea, que tampoco va a haber muchas recetas con quingongós ) y he aprendido a apañarme con lo que buenamente encuentro allí.

Con esta base, la cocina de la que vamos a hablar aquí va a intentar ser rápida, fácil y saludable. Espero, con algo de suerte, mezclar aspectos de la cocina andaluza o española con algunos toques exóticos (me flipa la cocina asiática y la marroquí).

También tengo que decir que no soy yo muy dulcera, así que es probable que las recetas de dulces escaseen un poco. Además que muchas de esas recetas necesitan horno (y ya intenté una vez hacer un tiramisú y no funcionó).

Un último apunte para mi cámara de fotos. Todas las fotos que van a aparecer en el blog han sido hechas con una cámara Sony a230 de 10.2 MP con un objetivo de 18-55 milímetros con F/3.5-5.6. Las condiciones de luz no son demasiado buenas (básicamente un flexo y la luz del techo) pero intentaré ir mejorando las fotos poco a poco.

¡Buen provecho!